El escritor Kris Saknussem da 5 consejos a los escritores primerizos para evitar que la tarea de escribir una primera novela se convierta en un completo fracaso.
En mi experiencia en los talleres de novela de la Escuela Literaria del Sur he comprobado que, a menudo, los escritores rebosan de entusiasmo pero caen en algunos de los errores que menciona Kris Saknussem.
A continuación la traducción del artículo:
5 consejos para evitar el desastre total como novelista Por Kris Saknussem
El problema con los consejos de tipo “debería hacer esto” es que o bien es algo que usted ya sabe (por ejemplo, su dieta debe incluir más fruta y vegetales que hamburguesas o martinis), o es algo realmente difícil de seguir (como consumir exclusivamente fruta y vegetales y nada de hamburguesas y martinis).
Así que, basándome en mis propios tropiezos y en mi experiencia de aprendizaje, les ofrezco esta lista de cosas que recomiendo encarecidamente no hacer a los aspirantes a escritores o a los desesperados escritores. Dudo que simplemente evitando estos escollos usted tenga garantizada la fama y la fortuna, pero al menos evitará un buen número de frustraciones innecesarias y derrotas, de modo que pueda estar en forma para enfrentarse a los fracasos realmente conmovedores y a los contratiempos, que o bien le harán más fuerte o le socavarán su espíritu – y con un poco de suerte será un poco de ambos.
Primer consejo: No pase años recopilando material interesante: citas extrañas, comentarios casuales, frases coloridas, datos históricos, y hechos oscuros con la esperanza de que un día encontrará la historia que contienen. Yo acabé literalmente con un almacén de semejante material y ahora le puedo decir con gran seguridad que las larvas del mosquito humano perforan la piel y se hartan, emergiendo como gusanos de un centímetro de largo, mientras un Joshya Hendy con una turbina de vapor de nueve mil caballos alcanza una velocidad de crucero de 16 nudos a 78 rpm. No hay nada malo en saber que si sumerge el bronce en agua durante un año se cubrirá de una pátina de óxido verde-gris, o que las primeras aves del Paraiso enviadas a Europa tenían sus patas cortadas para facilitar el embalaje, pero la recogida de datos es como cualquier otro hábito de coleccionista: potencialmente obsesivo.
Usted puede acabar con una novela que se lea como el Evangelio según San Mateo traducido al lenguaje de la isla del Duque de York y una respuesta de la industria editorial que recuerda a un salón de billar abandonado en la orilla de la bahía de Sheepshead.
Dicho sin rodeos: queme sus cuadernos de notas y aclare su cabeza.
Segundo consejo: No pase años experimentando con diferentes formas de escritura y varios disparates intelectuales como cut-ups (tecnica literaria aleatoria en la cual un texto es recortado al azar y reordenado para crear un nuevo texto), collages verbales, intrincados relatos de varias personas, historias oníricas, libros de recetas, anatomía, tesis académicas imaginarias y similares.
Sí, es cierto que algunos de los libros más interesantes de la historia de la literatura contienen algunos de esos elementos, pero eso fue entonces y esto es diferente.
Si usted se plantea seriamente lograr publicar una obra de ficción, lo que necesita son respuestas claras y rápidas a estas preguntas: ¿en qué sección de la librería o tienda se podrá encontrar su libro? ¿A qué autores se asemeja su trabajo? En tres frases o menos, ¿de qué trata su novela?
Tercer consejo: Los Puritanos creían en cubrir el cuerpo para evitar la tentación carnal. Entonces desarrollaron una fascinación sexual por las orejas de las mujeres y por las narices de los hombres.
¿A dónde quiero ir a parar? De la apartente restricción surge una inexperada revelación.
Dickens creó unos 800 personajes y dejó algunas de las sátiras culturales más intensas de Inglaterra. Pero su trabajo realmente obtuvo relevancia pública cuando Wilkie Collines le animó a escribir historias de detectives.
Yo luché durante años tratando de encontrar una forma a mi escritura, revoloteando sin rumbo como una mariposa. En el momento en el que me di a mi mismo permiso para escribir una historia de acción y aventura, las cosas empezaron a encajar.
El arte moderno ha dado innovadores artistas sin igual y a algunos eso les hace sentir limitada su libertad. No pierda el tiempo tratando de crear una nueva forma. En cualquier forma de arte muy pocos tienen el don de hacerlo, e incluso para ellos muchos de sus trabajos se acaban pareciendo más tarde a aves del Paraiso sin patas. Un estilo musical aparentemente simple y repeptitivo como el Blues ha demostrado ser capaz de expresar toda la gama de la experiencia humana y ha inspirado un sinnúmero de variaciones y mutaciones.
Dese la libertad de trabajar en una forma ya establecida y siga sus directrices, y de pronto descubrirá cómo emergen una serie de aspectos interesantes que le sorprenderán.
Cuarto consejo: lea en voz alta su trabajo. Idealmente a alguna víctima predispuesta, pero al menos a usted mismo. La narración comenzó como una forma oral y el oído (aunque eróticamente atractivo) tiene un apego a la verdad de lo que realmente funciona y de lo que no de un modo más inmediato y decisivo que la simple exploración visual de la página.
Esa disciplina también le hará ralentizar su mente y le llevará a un contacto más íntimo con su historia. Al final, no le llevará más tiempo que la relectura silenciosa de la página.
Quinto consejo: ignore todos los consejos razonables, que suenen como “escriba acerca de lo que conoce”, “lea todo lo que pueda”, o “trate de escribir todos los días”. Si usted necesita escuchar estos consejos está en la partida equivocada. Pero lo más importante, la sensatez no hará el trabajo por usted. Un día, en un callejón helado de Boston contemplé a un peuqeño y gordo irlandés darle una paliza a cuatro asaltanes más altos y más fuertes que él. Cuando todo acabó, y acabó sorprendentemente rápido, el tipo se restó importancia y simplemente dijo: “Solo me enfrenté a ellos como un insensato”.
A menos que esté dispuesto a enfrentarse a la insensatez, a menos que esté dispuesto a considerar algunos conceptos extraños y lidiar con ellos cuando se peguen a su alrededor, a menos que esté dispuesto a perderse, a confundirse e incluso a aterrorizarse, lo que está haciendo no tendrá ningún sentido.
El famoso dispositivo del conflicto alrededor del cual se supone que se articulan todas las historias comienza en el escritor. Usted contiene a todos los personajes en sus sueños y también a todo lo que ocurre en la novela. No puede poner a sus creaciones en peligro o en situaciones embarazosas o en situaciones milagrosas sin estar allí presente y vivirlas con ellos. Y ese no parece un objetivo razonable para una persona adulta. Como escritor que ha cometido más errores que nadie, mi mayor objetivo por encima de todo es ser muy, muy irrazonable.
En el blog Peacecorpswriters.org he podido leer un artículo (en inglés) escrito por John Coyne, que anima a escribir una novela en 100 días (o menos).
Además del artículo en sí, Coyne ha publicado 100 posts relacionados, uno por cada día de escritura, en el que se da un consejo o una tarea a llevar a cabo durante el proceso de escritura.
A continuación reproduzco la traducción del primer artículo.
En este foro traduciremos cada día los 100 post con los consejos para los 100 días de escritura.
¿Quién se anima?
COMO ESCRIBIR UNA NOVELA EN 100 DIAS (O MENOS)
Por John Coyne
Cuántas veces has acabado una novela y te has dicho a ti mismo: “Yo podría haber escrito este libro”.
¿Sabes una cosa? Tienes razón. Todos nosotros, estoy convencido, llevamos al menos una novela en nuestras mentes o en nuestros corazones. El novelista Toni Morrison lo dijo de este modo: “Si hay un libro que te mueres por leer pero que no ha sido escrito todavía, entonces tú debes escribirlo”.
Escribir un libro no es una tarea fácil. A pesar de lo cual, cada día se publican más y más libros.
En 1996, según Books in Print, se imprimieron 1.3 millones de títulos. Solo en Estados Unidos, el número de libros publicados fue de 140.000. Así que, ¿por qué no usted?
Lo que necesita
En mi opinión, si usted puede escribir una simple frase (después de todo, eso es lo que Henest Hemingway escribió), permanece atento a lo que ocurre a su alrededor en el mundo, y quiere escribir una novela vendible –realmente lo quiere, no solo es un deseo vago-, entonces usted puede hacerlo.
No creo que nadie se convierta en un escritor asistiendo a un taller, leyendo un libro o incluso leyendo este artículo. El deseo de escribir proviene de algún lugar del interior del escritor. Sin embargo, este artículo te ahorrará tiempo, conduciéndote en la dirección correcta, y ayudándote a escribir una novela en 100 días o menos.
¿Es posible?
Funciona. Yo mismo lo he hecho en varias ocasiones.
Sé que supone sacrificarse una hora o dos cada día (o noche). No es fácil escribir una novela, no cuando tienes un trabajo a tiempo completo, una familia, y responsabilidades, pero se puede hacer.
En realidad, la mayoría de los escritores han tenido que llevar dos vidas mientras escribían sus novelas. Pero una vez que vendes tu primer libro puede que tengas la posibilidad de cambiar tu trabajo a tiempo completo por el oficio de escribir a tiempo completo.
Los grandes escritores lo hicieron
Sí, usted tiene un trabajo. Si, tienes una familia. Eso no ha detenido a los grandes escritores en el pasado. El poeta Wallce Stevens fue vicepresidente de una compañía de seguros y un experto en el mercado de valores. El joven T.S. Eliot fue banquero. William Carlos Williams fue pediatra. Robert Frost trabajó como granjero. Hart Crane empaquetaba dulces en la tienda de su padre. Stephen Crane fue corresponsal de guerra. Marianne Moore trabajó en la biblioteca pública de Nueva York. […]
Partiendo de la emoción pura
¿Cuál es la chispa que origina un escritor? Quizás sea un incidente aislado –algo que ocurre en una etapa temprana de su vida y le otorga el sentido de la maravilla y una conciencia de sí mismo.
Considere el ejemplo de José Saramago, el primer escritor en lengua portuguesa que recibió el Premio Nobel de Literatura. Su padre fue un sencillo campesino y su madre analfabeta, creció en un hogar sin libros. Durante casi 40 años pasó por diversos oficios, desde un trabajador del metal, hasta editor en una editorial o un periódico. Tenía 60 años cuando obtuvo reconocimiento internacional y en su país con Baltasar y Blimunda
De niño, Saramago pasaba las vacaciones con sus abuelos en un pueblo llamado Azinhaga. Cuando su abuelo sufrió un derrame cerebral y tuvo que se trasladado a Lisboa para tratamiento, Saramago recuerda: “Mi abuelo entró en el patio de su casa, donde había unos cuantos árboles, higueras, olivos. Y los recorrió uno por uno, abrazando cada árbol y llorando, diciéndoles adiós porque sabía que no volvería. Si ver aquello, vivir aquello, si eso no te marca por el resto de tu vida”, dice Saramago, “no tienes sentimientos”.
Comienza con esa emoción pura. Conviértela en prosa.
Comencemos
En una ocasión, Sinclair Lewis fue invitado a dar una conferencia a algunos estudiantes sobre el trabajo del escritor. Cuando entró en la clase lo primero que hizo fue preguntar: “¿Cuántos de vosotros os tomáis realmente en serio convertirse en escritores?”. Un mar de brazos se alzó. Lewis preguntó entonces: “Bien, ¿entonces por qué no están en casa escribiendo?”. Y con aquello dio por concluida la conferencia y se marchó.
Así que ahora ha llegado el momento de comenzar a escribir.
Lo que viene a continuación es tu rutina diaria –cada día puede tener palabras de ánimo, consejos, palabras sabias o una tarea que tendrás que llevar a cabo para conseguir escribir tu libro. Es todo lo que necesitas hacer cada día durante los siguientes 100 días para escribir tu novela.
He de confesar que si Rafael Avendaño no se hubiera presentado en este foro, AQUÍ, quizá, no le hubiera leído nunca. Y me hubiera perdido algo grande. Y ahora os cuento por qué.
Comenzaré por la primera frase de la sinopsis del libro: ¿Crees en la reencarnación? Esto, por supuesto, me trajo a la memoria de inmediato La otra vida de Audrey Rose (tanto la peli como el libro), ya que creo que fue lo que primero vi y leí sobre la reencarnación en mi tierna infancia allá por los 70. Y pensé que la novela iba a ir sobre los lamas, los budistas o algo por el estilo (¡cuán equivocada estaba!). Y os soy sincera, no logro recordar si seguí leyendo la sinopsis porque si fue así, la olvidé de inmediato.
El primer capítulo me dejó desencajada. Tanto que, una compañera del trabajo me preguntó si me pasaba algo malo (vale, sí, lo estaba leyendo en el curro…). Reconozco que soy muy expresiva y que no valgo para poner cara de poker, de modo que os podéis imaginar mi expresión cuando leí:
Spoiler:
Katia exhaló un agónico gemido. No podía respirar. Su rostro adquirió un tono violáceo. Sus ojos verdes le miraron con una súplica muda.
—Mira atentamente. Este es el mensaje –dijo la pavorosa mujer.
Con un movimiento de la muñeca torció bruscamente el cuello de Katia, que se rompió con un chasquido de nudillos. El cuerpo sin vida se desplomó a sus pies.
Pero no bastaba con matarla.
Se escuchó un zumbido eléctrico. Luego, el jadeante carraspeo de una sierra.
El segundo capítulo, aunque traumático, nos ofrece una esperanza final que sirve de trampolín para zambullirnos en la época actual.
Hasta este momento, yo temía que el resto de la obra se desarrollase en los mismos términos, pero no. Volvía equivocarme.
La presentación del protagonista de la novela y sus adláteres no puede ser más acertada. Real como la vida misma. Cuando no eres tan popular como desearías, te unes a ciertos grupos de gente de los cuales quizá no comulgues al cien por cien con ellos, pero en el intento por agradar se cometen ciertas locuras que, fuera de los efluvios amorosos, no harías en tu vida.
A partir de aquí la narración transcurre de un modo ágil. Nos adentramos en sucesos extraordinarios que le pasan a un chico corriente. En todo momento, nuestro querido escritor, ejerciendo de Casandra, nos advierte de determinados eventos, para que no nos hagamos ilusiones:
Spoiler:
Para Rob Font aquel día –el día del Horror, el día de la Muerte y la Locura–, comenzó tiendo un aspecto engañosamente prometedor, superficialmente feliz. Incluso llegó a creer con inocente fe que iba a ser un Gran día, un día Memorable, uno de esos días que incluso años después quedaría flotando en el recuerdo henchido de felicidad. Probablemente el destino, si semejante concepto se encarnase en un cuerpo remotamente humano, se estaba desternillando de risa en algún lugar.
(Observad lo acertado del uso de las mayúsculas…)
Y como a la visionaria griega, no le hacemos mucho caso, sin embargo esos comentarios nos espolean subliminalmente para querer seguir sabiendo más. Y ese “más” nos va conduciendo a un plano de la existencia para el cual tenemos que tener la mente abierta. La aparición de los nazis casi se me atraganta por culpa de un pseudolibro que hace poco comencé a leer y que tuve que dejar, de cuyo autor no quiero acordarme.
Pero continué.
La escena de Rob y Leo en el burdel me encantó. Acción trepidante, carreras y huídas. Los policías españoles, muy en su papel.
¡Ah! Pero no os voy a ir desgranando capítulo a capítulo toda la novela porque le haría perder toda la gracia. De modo que os diré que esa carrera contrarreloj que se desarrolla a todo lo largo de la novela, es adictiva. Esa fantástica trama mundial a través del tiempo que ha ideado Avendaño me ha parecido muy original. La obra está llena de citas inteligentes, de concepciones cultivadas y todo ello escrito con un lenguaje cuidado pero ameno que nos hace sufrir o reír dependiendo del momento. No sé cómo lo ha conseguido pero ha logrado que la aventura me abdujera por completo.
A destacar la elección de los títulos de cada capítulo. Deliciosos.
Y no quiero terminar sin ofreceros una pequeña labor de investigación sobre referencias que pusieron a trabajar mi telar neuronal:
Spoiler:
-La ciudad de la Luz: Para mí es una clara alusión a Shangri-La. Para los que no lo sepáis la denominación de Shangri-La apareció por primera vez en la novela de James Hilton “Horizontes perdidos” en 1933 (recomiendo encarecidamente la película que se hizo sobre ella en 1937 dirigida por Frank Capra). Sin embargo dicho reino mítico está basado en la leyenda de Shambhala, a la cual hacen referencia diversas tradiciones religiosas (sobre todo en el budismo y en el hinduismo).
A sus habitantes se les llama los Hermanos de la Luz.
-Los doce Mahatmas: Son los gobernadores de la Ciudad de la Luz.
En numerología es uno de los principales números utilizados en la historia de la humanidad. Su popularidad se debe a que en un año la Luna gira unas doce veces alrededor de la Tierra, hecho que ya observaron y conocieron los pueblos primitivos. De ahí que los antiguos astrónomos establecieran más adelante los doce signos del zodíaco, y que todavía hoy siga siendo habitual comprar productos por docenas.
El número 12 se repite en los siguientes temas: 12 Apóstoles, 12 frutos del Espíritu Santo, 12 tribus de Israel y 12 estrellas que las representan, 12 horas diurnas y 12 nocturnas, 12 meses del año, 12 signos del Zodíaco, perfecta división del cielo, 12 puertas de la Jerusalén Celeste, 12 frutos del Árbol de la Vida, 12 Hermanos Arvales (Antigua cofradía sacerdotal romana).
Es el número solar por excelencia y una constante en la cultura mediterránea. Símbolo del orden cósmico.
Es el símbolo de la perfección y de la unidad, motivo por el que la Bandera de la Unión Europea presenta doce estrellas doradas.
En la mitología Griega, los dioses principales eran 12: Zeus, Hera, Apolo, Afrodita, Atenea, Poseidón, Hefesto, Hermes, Ares, Artemisa, Deméter y Hestia.
(fuente: Wikipedia)
Indefectiblemente, y por afinidad, los Hermanos de la Luz me llevan a pensar a los Hijos de la Luz de los Qumránicos, por lo que esperaba, que aparecieran los Hijos de la Tinieblas, manifestados en la novela que nos ocupa en Los trece malditos. Aunque en realidad son doce más un líder (os recuerda algo, ¿verdad?).
Como en casi toda guerra sagrada que se precie, el motivo por el que luchan estas dos facciones es por el Conocimiento. Los doce Mahatmas custodian la Fuente del Conocimiento Sagrado. Aquí tenemos una insinuación directa al árbol de la sabiduría mencionado en el Génesis y en el Libro de Henoc (amén de múltiples asociaciones al árbol de la vida en otras religiones).
-Yog-Sothoth: es un personaje de ficción en los “Mitos de Cthulhu”. El ser fue creado por Howard Phillips Lovecraft y apareció por primera vez en su novela “El caso de Charles Dexter Ward”, escrita en 1927 y publicada por primera vez en 1941.
La aparición de esta personalidad en la novela la imagen inexorable de Hellboy me vino a la cabeza: los nazis, los inmortales… Si hubiera aparecido ese diablo de cuernos limados, no me hubiera extrañado nada
-Determinismo: Nos enfrentamos a él durante toda la novela. Para los que no estéis familiarizados con el término os dejo una pequeña explicación:
El determinismo es una doctrina filosófica que sostiene que todo acontecimiento físico, incluyendo el pensamiento y acciones humanas, están causalmente determinados por la irrompible cadena causa-consecuencia. Existen diferentes formulaciones de determinismo, que se diferencian en los detalles de sus afirmaciones. Para distinguir las diferentes formas de determinismo conviene clasificarlas acorde al grado de determinismo que postulan:
El determinismo fuerte o institucionalizado sostiene que no existen sucesos genuinamente aleatorios o azarosos, y en general el futuro es potencialmente predecible a partir del presente (aunque lógicamente predictibilidad y determinación son independientes, ya que la primera requiere además cierto tipo de conocimiento de las condiciones iniciales).
El determinismo débil sostiene que es la probabilidad lo que está determinada por los hechos presentes, o que existe una fuerte correlación entre el estado presente y los estados futuros, aun admitiendo la influencia de sucesos esencialmente aleatorios e impredecibles. (fuente: Wikipedia)
-Los nazis y su mundo: Ríos de tinta han corrido sobre esto y como no voy a aportar nada nuevo lo que sí voy a hacer es confirmar un par de puntos rigurosamente verídicos:
• La clara obsesión de base del partido nazi por el misticismo oriental, se dice que por culpa de Karl Haushofer (ideólogo geopolítico que acuñó el término Lebensraum (espacio vital) y fundador de la sociedad secreta Thule.
• La muerte de Himmler ocurrió tal y como nos cuenta Avendaño. Así mismo, podéis comprobar que en el viaje que hizo a España, visitó el monasterio de Montserrat.
-El Observador: ¡Uf! Se nos aparece en la figura de Bukowski. El escritor en sí, ya es una gran figura, pero aquí se nos muestra como un Virgilio con Conocimiento Absoluto, que nos acompaña a través del increíble entramado del tiempo y el espacio.
El concepto de “Observador” como vigilante del Infinito, tiene numerosas connotaciones y me vienen a la mente múltiples referencias fílmicas y literarias:
-El Vigilante en Los cuatro fantásticos (cómic).
-El Arquitecto (Mátrix).
-Los observadores (Fringe).
-La Agencia de Ajuste (Destino Oculto).
-Los auditores (novelas de Terry Pratchett).
(Omito deliberadamente las alusiones a la Teoría de Caos, que me supera).
Y para no aburrir más al personal una última cosa: la imagen del universo y de los individuos como hilos luminosos me ha recordado a la concepción de la energía de los seres vivos que describe Don Juan en los libros de Carlos Castaneda.
Finalizo con la esperanza de que mis apostillas a Los Eternos de Rafael Avendaño os anime a leer dicha obra aunque os haya parecido una locura puesto que…
La locura consiste en no aceptar la realidad tal y como se nos muestra. La locura consiste en adaptar los hechos a esquemas erróneamente preconcebidos por la mente. La locura consiste en negar que el hombre tiene infinitas posibilidades ante sí.
Ya está a la venta una antología con cinco de mis relatos de ciencia ficción. El libro se llama “Horizonte de Sucesos” y ha sido editado por la editorial Parada Creativa, dentro de la Colección Libro Súbito (156 Pág.)
Un adolescente encuentra un reloj que le permite detener el tiempo a su antojo. Los problemas comenzarán cuando el misterioso propietario del reloj se presenta para reclamarlo. Nuestro protagonista descubrirá que caer en la vertiginosa trampa de las paradojas temporales no es lo peor que le podría ocurrir…
Horizonte de Sucesos (mención de honor del II Concurso de Relatos de ciencia ficción COYLLUR)
La humanidad está siendo exterminada por una raza alienígena. Un piloto espacial de combate cae en un agujero negro. Debería estar muerto. Sin embargo sale ileso, aunque la teoría física dice que nada puede escapar al horizonte de sucesos de un agujero negro. Algo no encaja. Quizás debería olvidarse de ello y disfrutar de la segunda oportunidad que le ofrece la vida. Pero la inquietante realidad de lo sucedido resultará mucho más insoportable que la muerte.
Tu vida en un segundo (mención Especial VII Premio el Melocotón Mecánico)
Un futuro muy cercano. Has perdido los recuerdos al golpearte la cabeza en un accidente. Afortunadamente, al nacer te implantaron una grabadora digital en la retina, algo que los avances tecnológicos ya han hecho posible. Todo lo que has visto a lo largo de tu vida ha quedado grabado. Lo que en principio solo era un álbum de recuerdos gigantesco, se convierte ahora en la única forma de recuperar tus recuerdos perdidos. El problema es que no te gusta demasiado lo que averiguas sobre ti mismo. Tu vida te resulta insípida, vacía. Quizás es el momento de dejarlo todo y cumplir los viejos sueños de adolescencia olvidados.
Piloto Espacial (mención de honor del Premio Andrómeda de Ficción Especulativa 2007)
Un salto en el espacio y en el tiempo a través de un agujero de gusano recreado en el laboratorio permite el viaje espacial de un modo barato e instantáneo. La realidad cuántica te desdobla en infinitos avatares -copias de ti mismo- que viajan por el multiverso. Uno de esos avatares llegará sin problemas al destino previsto. El resto de tus avatares sencillamente desaparecerán en universos paralelos donde las leyes de la física son tan diferentes que hacen imposible la vida. Pero, ¿qué ocurrirá cuando una de esos avatares acabe en un universo habitable? Al menos durante unas horas…
65 Instantes (ganador del VI Concurso de Relatos El Melocotón Mecánico)
La tecnología de computación ha avanzado hasta tener la capacidad de simular el funcionamiento completo de un cerebro humano. El científico y padre de la teoría que lo hace posible recreará una copia de su propio cerebro en el interior de un computador. Pero algo saldrá mal cuando descubra que su mente digital puede llegar mucho más lejos que su cerebro biológico, tan lejos que comienza a soñar con comprender el significado último del Universo y el Sentido de la Existencia, tan lejos que pretende rivalizar con la mismísima idea de Dios.